jueves, 6 de febrero de 2014

NO VIVAS COMO VIVE TODO EL MUNDO.

Foto: Dice la palabra de Dios que estamos en este mundo pero no somos de este mundo, nuestra morada no esta aquí en la tierra sino en los cielos junto a nuestro Padre Celestial.
Tu y yo hemos nacido de nuevo, somos nuevas criaturas, hemos resucitado con Cristo, somos personas diferentes, renovadas, lavadas con la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo, somos parte de un linaje escogido, somos parte de un reino que no esta en este mundo sino que allá en los cielos. cuando nuestra mirada está en el Señor, no hay tiempo para la incredulidad, sino que estaremos tan centrados en Jesucristo que no tendremos tiempo  de desenfocarnos, recordemos que El es el Autor y el consumador de nuestra fe, en otras palabras en el nace y termina nuestra fe y cuando le vemos a El, no hay obstáculo demasiado grande, no existe prueba imposible de pasar, sino que con El cualquier circunstancia que pasemos somos más que vencedores.
No dejemos que nuestra mirada se desvíe de  lo que realmente es importante, Jesucristo  y su Palabra es lo único esencial en nuestra vida y  no permitamos que factores externos nos distraigan y más bien decidamos que nuestra vida este sujeta a nuestro Señor Jesucristo, rendidos a sus pies.
La Biblia nos dice en Colosenses 3:1-3 :
"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde esta Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Por que habéis muerto y vuestra vida esta escondida con Cristo en Dios".Dice la palabra de Dios que estamos en este mundo pero no somos de este mundo, nuestra morada no esta aquí en la tierra sino en los cielos junto a nuestro Padre Celestial.
Tu y yo hemos nacido de nuevo, somos nuevas criaturas, hemos resucit...ado con Cristo, somos personas diferentes, renovadas, lavadas con la preciosa sangre de nuestro Señor Jesucristo, somos parte de un linaje escogido, somos parte de un reino que no esta en este mundo sino que allá en los cielos. cuando nuestra mirada está en el Señor, no hay tiempo para la incredulidad, sino que estaremos tan centrados en Jesucristo que no tendremos tiempo de desenfocarnos, recordemos que El es el Autor y el consumador de nuestra fe, en otras palabras en el nace y termina nuestra fe y cuando le vemos a El, no hay obstáculo demasiado grande, no existe prueba imposible de pasar, sino que con El cualquier circunstancia que pasemos somos más que vencedores.
No dejemos que nuestra mirada se desvíe de lo que realmente es importante, Jesucristo y su Palabra es lo único esencial en nuestra vida y no permitamos que factores externos nos distraigan y más bien decidamos que nuestra vida este sujeta a nuestro Señor Jesucristo, rendidos a sus pies.
La Biblia nos dice en Colosenses 3:1-3 :
"Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde esta Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Por que habéis muerto y vuestra vida esta escondida con Cristo en Dios".