martes, 17 de mayo de 2016

ALABAR A JEHOVA EN TODO TIEMPO

Como hijos de Dios debemos de vivir agradecidos y alabarle en todo tiempo por lo que El es, no sólo cuando las cosas nos salen bien y estamos contentos, sino que también debemos de aprender a alabarle en todo tiempo, aún cuando estemos pasando por momentos difíciles, no es fácil, no claro que no, pero debemos de decirle a nuestra alma como David en el Salmo 103:1."bendice alma mía a Jehová y bendiga todo mi ser su santo nombre"
No debemos de depender de nuestros sentimien...tos, porque ellos muchas veces nos dominan, tenemos que sujetarlos a la fe y a la Palabra de Dios, sino nuestra vida será inestable y viviremos en una constante queja, y Dios desea que le alabemos en todo tiempo, pues nuestra vida es de vivir en fe, y solo ejercitando nuestra fe, veremos las promesas cumplirse más pronto de lo que imaginamos, porque Dios honra nuestra fe y no nos deja avergonzados.
Por eso hoy comencemos a poner en práctica el alabar a Dios en todo tiempo, cuando las cosas nos salgan bien, o cuando no nos salgan bien y estemos atravesando luchas y dificultades. Alabemos a Dios en medio de nuestras dificultades y veremos como la gloria de Dios descenderá sobre nuestras vidas y nos bendecirá y nos cubrirá y nos dará la victoria.
La adoración nos ayuda a estar en sintonía con su Espíritu, y somos bendecidos cuando lo hacemos hace que poder salga de Él y somos bendecidos.
Alabar es una forma de sacrificio. La alabanza es una muestra de fe sobrenatural.
Cuando somos capaces de alabar a Dios y de adorarlo en medio de las pruebas, suceden milagros inesperados. Uno de ellos es sentir paz en nuestra alma y la firme convicción de que Dios tiene todo bajo control, y que pronto nos anunciará la victoria a nuestras peticiones.
Comencemos hoy a darle nuestra mejor alabanza y nuestra mejor adoración, y veremos con certeza cómo el poder fluye en nuestras vidas y los milagros se vuelven cotidianos, mientras las rejas se abren y somos liberado de toda aflicción. Celebremos la vida en medio de la medianoche más fría y húmeda, porque Dios ilumina nuestro camino y nos da la victoria. Porque Dios nunca nos deja solos, su misericordia es cada mañana y su fidelidad es cada noche, ALELUYA.
Salmos 92: 1-2
"Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia,
Y tu fidelidad cada noche",