sábado, 30 de julio de 2016

DIOS QUIERE HABLAR A NUESTRO CORAZON

Todos en algún momento nos vemos obligados a cruzar por el desierto de las circunstancias difíciles para poder seguir nuestro camino. Cuando somos llevados al desierto, llegan a nuestras vidas días en los cuales deseamos hallar refugio pero no lo encontramos, es el desierto donde la felicidad que acompaña la relación con Dios es puesta a prueba en medio del silencio, la lucha y el temor. Es en los desiertos donde experimentamos en nuestro corazón una profunda necesidad del toque sobrenatural de Dios para poder seguir adelante.
Pero Dios nos dice a través de su Palabra que está con nosotros todos los días de nuestras vidas, así que debemos estar seguros que podemos pasar nuestros desiertos en victoria.
Es importante reconocer que la Palabra de Dios y sus promesas debemos de grabarlas en nuestra mente y en nuestro corazón, porque es allí donde el manantial de poder fluye y la victoria comienza en nosotros, en nuestro ser interior, alma y espíritu, de ello depende nuestra victoria cuando todo nuestro ser se alinea en el propósito de Dios.
Como hijos de Dios siempre seremos llevados por El a los desiertos espirituales, allí serán tiempos de quebrantamiento, de humillación y profunda enseñanza. El Señor permite los desiertos espirituales porque desafían nuestra fe para que nos demos cuenta que la única fuente de nuestra provisión es Él. Es en esos momentos cuando nadie entiende o comprende por lo que estamos pasando y aún cuando parezca que estamos acorralados y sintamos que estamos entre la espada y la pared, no debemos dudar de que El está contigo y conmigo, porque allí Dios se va a manifestar y va abrir caminos a los que confiamos en El.
Es tiempo de abrir los ojos y ver la salida del desierto, tener paciencia, paz, perseverancia y fe, porque Dios no nos ha dejado solos. Él está ahí en medio del desierto esperando que lo superemos confiando en El.
Nuestro Señor Jesús ya pagó el precio en la cruz del calvario y quiere que vivamos libres de ataduras para poder disfrutar de sus grandezas. Decidamos hoy, en medio de los desiertos renovar nuestra mentalidad. Para pasar de un nivel de victoria a otro más grande, necesitamos dejar nuestros pensamientos negativos, pensamientos de esclavitud y estar dispuestos a abrazar nuevos pensamientos que vienen de Dios. Dios nos está llevando a la tierra prometida, estamos caminando en el desierto, pero la Palabra de Dios es la comida que nos va a sustentar hasta que lleguemos a la tierra prometida.
La Biblia nos dice en Oseas 2:14:
“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón”

domingo, 10 de julio de 2016

TODO LO QUE RESPIRA ALABE A JEHOVA



Muchas veces en nuestra vida diaria no nos encontramos con el deseo de dar alabanza a nuestro Dios. Quizá por las circunstancias que estemos atravesando durante el día ya sea en el trabajo, en la escuela, en la familia, estas situaciones pueden provocar en nosotros diversos estados de animo, tales como: enojo, tristeza, desilusión o incluso cansancio.
Pero es en esos precisos momentos, donde para nosotros es difícil hacerlo, donde debemos de dar gracias a Dios por solo el ...hecho de estar vivos y por haber visto hoy la luz del sol, levantarse, caminar, descansar, convivir con la familia, hermanos, amigos.
Como hijos de Dios sabemos que dependemos de él y que todo está en sus manos, en Lucas 12:7 nos dice: "Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos".
En las situaciones difíciles lo menos que pudiésemos pensar es en alabar alegremente a Dios, quizá no es una opción que pase por nuestra cabeza, sin embargo, aunque las situaciones que estemos enfrentando diariamente nos bajen el animo y la energía, por la gracia de Dios, aun seguimos respirando, y eso es solamente por su gracia que nos sostiene. Podremos estar en una grave situación pero la respiración no cesa de nuestro cuerpo.
Hoy debemos decidir que sin importar en la condición, o el lugar donde nos encontremos, debemos recordar que si podemos respirar, solamente eso respirar, es porque Dios es el que nos ha dado ese aliento de vida, porque si quisiéramos soportar la respiración por nosotros no podríamos hacerlo por mucho tiempo. De la misma manera como nos es imposible dejar de respirar no paremos de alabar a Dios.
Mantengamos una constante alabanza y gratitud de todo corazón al Dios que nos provee de una llenura de su Espíritu Santo y veremos desatar el poder sobrenatural, hay liberación espiritual, sanidad y restauración, provisión.
La adoración es e! mejor remedio para la tristeza, el desánimo. Por eso determinemos hoy que "Todo lo que respira alabe a Jehová. Aleluya”.
Al Señor le agrada cuando le alabamos de todo corazón. Si estamos respirando, alabemos a Dios, porque Él Vive y es Digno de toda alabanza.

La biblia nos dice en Salmos 150:6
" Todo lo que respira alabe al SEÑOR. ¡Aleluya! "
Éxodo 15:2
"Mi fortaleza y mi canción es el SEÑOR, y ha sido para mí salvación; éste es mi Dios, y le glorificaré, el Dios de mi padre, y le ensalzaré."
Salmos 145:21
"Mi boca proclamará la alabanza del SEÑOR; y toda carne bendecirá su santo nombre eternamente y para siempre".